En la producción de láminas es necesario un control preciso de la temperatura para garantizar una calidad constante durante todo el proceso de fabricación. Para ello, los productos deben poder calentarse de forma fiable y refrigerarse de manera eficiente.
Rothos instaló un circuito de regulación secundario con una potencia calorífica de 800 kW (medio: aceite térmico) y una potencia frigorífica de 500 kW (medio: agua). Si es necesario, el aceite térmico se enfría de forma selectiva mediante un intercambiador de calor de agua. La instalación se planificó, suministró, montó y puso en marcha en su totalidad.
La instalación garantiza una regulación de temperatura estable y flexible para el proceso de producción. La combinación de las funciones de calefacción y refrigeración permite acortar la duración de la fabricación y mejorar el control de calidad. El funcionamiento es eficiente y adaptable a los requisitos de producción respectivos.
| Potencia del aceite térmico | 800 kW |
| Potencia de refrigeración | 500 kW (agua) |
| Sector | Industria de láminas |
| Ubicación | Alemania |
| Servicios prestados por Rothos | Planificación, suministro, montaje, puesta en marcha |
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